martes, 3 de junio de 2014

ENTREVISTA: Dr. Vicente Garrido Genovés.


Entrevistamos a uno de los maestros criminólogos más prestigiosos de nuestros tiempos, el Dr. Vicente Garrido Genovés, español, nacido en Valencia, impulsor de la psicología criminal y de la pedagogía correccional. Autor de muchas obras vinculadas a esta ciencia, que son referencia infaltable para estudiantes y profesionales del área, para la comprensión de los problemas actuales, conocer los orígenes de la conducta criminal y la práctica profesional para la prevención del delito.

- TEMA’S: En su libro “En la Mente Criminal” escrito ya hace varios años, nos contaba cómo piensan y cómo actúan los asesinos más despiadados y en qué medida la ciencia ha desarrollado nuevas tecnologías para capturarlos como por ejemplo el perfil criminológico. Sin embargo a pesar que hoy no existe prácticamente en el planeta ninguna policía que no tenga un laboratorio de criminalística, nos preguntamos porqué no existe paralelamente un laboratorio criminológico en todas ellas que esté al servicio de la captura de estos criminales, en este sentido ¿Cree que la criminología (a pesar de más de un siglo de existencia) aún continúa en auge de su desarrollo teórico, pero sin que se descubra su interés y aplicación práctica al servicio de la justicia?
- La Criminología ha hecho grandes aportaciones en el campo de la prevención y la reeducación de los delincuentes; por ejemplo, el concepto de “carrera delictiva” y el de “resiliencia” han introducido aspectos fundamentales en las modernas teorías que han tenido su relevancia en la justicia reparadora y en los programas de prevención primaria y secundaria. En la investigación criminal, los estudios acerca del perfil criminológico se han introducido en la formación de muchos policías que se ocupan de los delitos violentos. En este sentido yo no diría que la Criminología no tiene reconocimiento. Ahora bien, qué duda cabe que su expansión y consolidación en forma de “laboratorio” o “unidad criminológica” está todavía por hacer en la mayoría de las policías del mundo.
- TEMA’S: En su libro “Los hijos tiranos. El síndrome del emperador”, nos explica que es un concepto cercano a la psicopatía aunque con algunas diferencias, pero ¿Qué es en concreto el síndrome del emperador?
- Un padre excesivamente permisivo tiene como resultado un hijo caprichoso e irresponsable, pero no un hijo violento, salvo que esa permisividad implique una falta mínima de atención, en cuyo caso ya hablamos de padres negligentes (una forma de maltrato). Los padres que maltratan pueden tener hijos violentos, esto no es ningún secreto desde hace años para la psicología. Ahora bien, la violencia hacia los padres exige que el niño no haya desarrollado la conciencia (principios morales que incluye el sentimiento de culpa), supone romper un tabú esencial de nuestra especie. La permisividad puede “echar a perder” a un niño, este puede hacerse un vago, juntarse con malas compañías y cometer delitos, etc., pero si hay violencia en estos casos es como resultado de un proceso de deterioro personal por falta de educación, generalmente al final de la adolescencia. Lo que yo denomino “síndrome del emperador” es el cuadro que se caracteriza porque el hijo abusa de los padres (madre, más habitualmente) sin que haya causas sociales que lo expliquen, y estos no han sido negligentes, es decir, aunque no hayan sido unos padres “perfectos”, le han tratado con un amor y atención al menos básico que bastaría para que todos los niños sin tal síndrome crecieran como personas no violentas, al menos con ellos (ya que es mucho más difícil ser violentos con los padres que con cualesquiera otros). En este sentido, estos chicos presentan diversos grados de los rasgos propios de la psicopatía, como ausencia de remordimientos, pobre introspección, falta de vínculos afectivos y escasas emociones morales.
- TEMA’S ¿Es común que los delincuentes juveniles desarrollen este síndrome?
- Algunos sí, los que han tenido una buena educación pero, después de explotar a sus padres, siguen con una violencia más amplia. Pero muchos delincuentes juveniles no reúnen las condiciones ambientales que son propias del síndrome: buenos padres y un ambiente mínimamente adecuado para una correcta socialización.
- TEMA’S¿Cuáles son los factores de la infancia que más influyen en la génesis de la conducta criminal?
- Los rasgos de personalidad como impulsividad y emociones superficiales y un pobre juicio moral, así como un bajo autocontrol, y modelos antisociales coetáneos y adultos.
- TEMA’S Dentro de los paradigmas criminológicos, ¿Cuál de todas las teorías acerca de la conducta delictiva es su preferida o la que considera más acertada?
- La teoría del Triple Riesgo de Santiago Redondo es muy comprensiva; también la Teoría de la Conducta Criminal de Andrews y Bonta.
- TEMA’S ¿Qué nos puede contar acerca de “El Secreto de Bretón” escrito con Patricia López Genovés? y ¿Qué enfoque criminológico le da Usted a esta obra?
- Es, ante todo, un ejemplo de cómo se puede aplicar el análisis criminológico a un caso complejo: no sólo reproduce o relata los hitos de la investigación, sino que intenta explicar por qué se produjeron los acontecimientos desde el punto de vista del asesino teniendo en cuenta su visión del mundo y las interrelaciones que estableció con las personas significativas de su entorno. Por ejemplo, no paré de escuchar decir a muchos informadores que “todos los expertos coinciden en que José Bretón no es un psicópata”, que sabe perfectamente lo que hace, que no es un enfermo. Y cometen el error de confundir al psicópata con el enfermo mental. En los informes forenses de este caso se le describe en muchos rasgos como a alguien manipulador, egocéntrico, vengativo, insensible al compromiso afectivo real; todos éstos atributos propios del psicópata. Era mi opinión que el condenado comparte una parte sustancial de lo que denomino la modalidad del ‘psicópata integrado’, —el que pasa inadvertido— y que a lo anterior añade no sentir culpa alguna por sus actos. Bretón no era nadie; nunca fue enemigo para la policía; sólo la suerte le permitió tenernos a todos en vilo. Su vida era insignificante y banal; ni era padre ni esposo de verdad. Su mundo se vino abajo, y entonces hizo lo que mejor sabía para defenderse. El doble crimen era una defensa de su ego para sentir manteniendo el control.
- TEMA’S Cambiando de tema ¿Considera que El bullying es un problema social o un problema criminal de la actualidad que debería interesar más a los criminólogos?
- Hay criminólogos muy importantes como David P. Farrington que le dedica mucha atención. Como precursor de otros comportamientos violentos, y en sí mismo, es importante, y a mi parecer no pasa desapercibido a muchos criminólogos, aunque es cierto que su relevancia es menor en relación con otros actos más graves y asociados a comportamientos más persistentes de la carrera delictiva.
- TEMA’S  ¿Cómo debemos defendernos de este tipo de personas?
- Contar con normas claras en el colegio y un clima grupal que rechaza ese comportamiento es el mejor camino; además de una respuesta clara y firme de directores y profesores.
- TEMA’S Por último, sabemos que hoy en día se afirma que hay menos violencia que en la antigüedad, sin embargo contamos con más herramientas para luchar y prevenir la conducta delictiva, ¿Cuál es su pensamiento acerca del estado actual de la Criminología en los países hispano parlantes? Y ¿Qué le está haciendo falta a esta ciencia hoy en día?
- La violencia siempre será demasiada, porque en todas sus formas —incluyendo la que nace de la corrupción— erosiona la convivencia social. Por ello, la Criminología ha de potenciarse para combatir las nuevas formas de criminalidad, que siempre surgen y prosperan para adaptarse mejor a los cambios de la vida. En América Latina —en Chile, Argentina, Colombia y México, principalmente— esta ciencia goza de un auge hasta ahora inusitado. Hay rigor y mucho interés por aportar soluciones a un estado de cosas muy complejo. Además, su interrelación con la Criminología Occidental cada vez es mayor, lo que sin duda irá en beneficio de esta ciencia en su conjunto, pues no siempre los modelos anglosajones son adecuados para explicar la criminalidad en otros países. Una Criminología autóctona fuerte es una necesidad y una obligación de los gobiernos democráticos que aspiran a luchar contra el delito empleando modos cada vez más efectivos.


Vicente Garrido Genovés es doctorado en Psicología en la Universidad de Valencia, postgraduado en la Universidad de Otawa (Canadá); Graduado en Criminología en 1980 por el Instituto de Criminología de la Universidad Complutense de Madrid, profesor invitado de la Sociedad Británica de Psicología en la Universidad de Salford.
Es miembro de prestigiosas asociaciones científicas.
Es profesor titular de la Universidad de Valencia, en materias relacionadas con la Psicología Criminal y la Pedagogía para la readaptación de los delincuentes.
Ha sido consultor de Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia en Latinoamérica, y un firme impulsor de los programas para tratar a jóvenes y adultos violentos, incluyendo agresores sexuales y delincuentes psicópatas, acerca de los cuales ha publicado numerosos artículos y libros.
En 1998 colaboró con la Guardia Civil en la identificación y captura de Joaquín Ferrándiz, el asesino confeso de cinco mujeres de Castellón. Realizó su perfil criminal y posteriormente, ya en prisión, actuó como perito para los tribunales.

Algunas de sus obras:

La Mente Criminal” Los interesados en las ciencias sociales y criminológicas y los estudiantes y profesionales de las diferentes policías encontrarán en La mente criminal nociones esenciales de criminología forense aplicadas a casos criminales que conmovieron a una sociedad entera e incluso al mundo. Al analizar la forma de actuar y de pensar de los asesinos seriales su autor, Vicente Garrido, proporciona al lector unos conocimientos sobre cómo éstos crean su propia realidad y las formas peculiares en que llevan a la práctica sus terribles fantasías. De Jack el Destripador a Tony King, pasando por criminales notables de España (Gilberto Chamba, "el Monstruo de Machala", el Asesino de la Baraja) y del mundo (Richard Ramírez, Ted Bundy), este libro describe de modo riguroso pero fácilmente comprensible el mundo de los asesinos en serie, al tiempo que introduce apasionantes historias de revelación de las ciencias forenses.


“Los hijos Tiranos” Las noticias en los periódicos son cada vez más frecuentes y alarmantes: padres agredidos por sus hijos, adolescentes que golpean a sus profesores, acoso escolar entre alumnos… ¿Qué está sucediendo? ¿Estamos ante un problema nuevo o ante una vieja historia de la que ahora por fin se habla? ¿Es nuestra sociedad demasiado permisiva con los jóvenes? ¿Nos encontramos ante una crisis sin precedentes de valores en el ámbito de la educación? ¿Nuestros hijos mimetizan los comportamientos aprendidos en una sociedad cada vez más violenta? Y sobre todo: ¿Qué podemos hacer para afrontar el problema? El autor, aborda cómo se ha llegado a esta situación y plantea las soluciones para resolver una nueva realidad; la de los hijos tiranos, esos chicos y chicas que por diversos motivos han llegado a desarrollar lo que el autor denomina el síndrome del emperador.

“El Secreto de Bretón” Los autores se acercan al caso de la desaparición de Ruth y José, los niños de Córdoba, que tienen a su padre como principal sospechoso.
 Poniendo énfasis en el proceso policial, en la búsqueda de indicios y huellas y en la personalidad del principal acusado, los autores llegan a resultados sorprendentes y perturbadores.
 Se trata de un caso con múltiples aristas que no sólo destaca por la crudeza de lo acontecido, de un crimen contra natura, sino por una investigación fallida que necesitó de múltiples revisiones por parte de expertos que dieron luz a nuevas pruebas.
 Como experto criminólogo y lejos del sensacionalismo que a menudo se vierte sobre estos casos, Vicente Garrido ahonda en el perfil criminal del presunto autor y en mayor medida de un proceso policial que ha puesto en entredicho la labor de los investigadores.


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