viernes, 5 de septiembre de 2014

ENTREVISTA: José María González González


Desde España entrevistamos a José María González González, uno de los inspiradores de la “Criminología Vial”.
Especialista Universitario en Criminalidad y Seguridad Pública (2010-2013) por la Universidad de Extremadura. Policía Local de Coria (Cáceres) desde el 2006. Secretario de la asociación ATESVEX. Monitor de educación vial y Director de Parques infantiles de tráfico y departamentos de educación vial.
Además es co-autor del libro
“Aspectos Criminológicos en materia de Seguridad Vial”

ENTREVISTA:
(TEMA'S) - ¿Qué es y para nos sirve el estudio criminológico de la conducta vial?
(José M. González G.)- Para contestar a esta pregunta que mejor que exponer aquí la definición de Criminología Vial dada por Juan Antonio Carreras y un servidor en el libro “Aspectos criminologicos en materia de seguridad vial” (Ed.: Criminologia y Justicia, 20014) que establece:
- Que es una disciplina criminologica a encaminada al estudio y prevención de los delitos contras la seguridad vial, y a la resolución de todo conflicto que surja tras un siniestro vial; actuando sobre los comportamientos delictivos o desviados dentro de las vías, a la restitución de la víctima a su estado original; haciendo hincapié en las formas de control social, tanto formal como informal y a la reacción social que causan los siniestros viales.
- ¿Qué papel puede desempeñar la Criminología Vial en las políticas de seguridad en el tránsito?
- La Criminología Vial debe optar por dar un enfoque nuevo y multidisciplinar a las políticas de seguridad vial, contemplándola como una “prevención social” ya que la conducción es una interacción social por excelencia. El conductor tiene una interacción clara con su vehículo y con la vía, pero no menos prioritaria con los demás conductores, peatones y no usuarios de las vías próximas, cuyos bienes pueden ser afectados por los siniestros viales. Lo que a rasgos generales es un problema social, ya que la interacción con el fenómeno circulatorio es un fenómeno de masas. Creo que es necesaria una intervención directa de los criminólogos especialistas en la seguridad vial por su amplio conocimiento en las dos materias principales que pueden consensuar de una forma directa unas políticas de seguridad vial adaptadas a las necesidades de la sociedad y llegar a un punto intermedio entre las políticas anteriormente puestas en marcha, que oscilan entre dos puntos muy distantes, ya que se ha pasado de “tolerancia cero” a la persecución del “conductor peligroso”. Y crear unas políticas adaptadas a los tiempos de hoy, con el objetivo primordial que es la reeducación y resocialización vial de los usuarios de las vías y a la integración de nuevo de las víctimas a la sociedad.
-¿Existe aceptación en España del asesoramiento especializado del criminólogo en materia de Seguridad Vial?
- Por desgracia no existe tal asesoramiento todavía, exceptuando algún caso puntual. Todavía no está reconocida la labor del criminólogo en mi país. Poco a poco espero que se vayan integrando los criminólogos en la esfera pública, y sobretodo dentro de las Policías Locales, que ahí donde mucho tienen que decir.
- ¿Cuáles son las funciones criminológicas enfocadas a la seguridad vial que puede ejercerse dentro de la policía local?
- El criminólogo vial tiene más funciones de lo que uno piensa, ya que ahora a todos se nos viene la imagen del policía en la investigación criminalística de un siniestro vial.
- Una parcela importante es el seguimiento de la víctima, la gran olvidada en los siniestros viales, ya que sólo nos enfocamos en el culpable, y se deja en un segundo lugar, y ahí el criminologo, gracias a su formación, puede ayudar a la reinsercion de la misma por medio de la aplicación de la victimología vial. Respecto a las victimas, tenemos que tener en cuenta que hay infinidad de siniestros viales, en los que su causa no media delito penal, pero que quedan tras de sí personas perjudicadas y que necesitan una intervención directa con ellas, donde se las puede orientar y guiar para que su reinserción a su vida normal y cotidiana sea de la forma menos lesiva para su persona. Otra de las facetas es la prevención. Dentro de la prevención el criminologo vial puede dirigir, organizar, etc. Campañas de educación vial, dirigidas a todas las edades, pero enfocado a los escolares, ya que una buena prevención primaria nos ayudará a mitigar los siniestros viales en un futuro.
- Dentro de la educación, como policía o criminologo, se pueden impartir los talleres TASEVAL, o las medidas judiciales en medio abierto a menores infractores.
- Al momento de definirse las campañas de tránsito o las acciones de educación vial ¿Qué papel puede jugar la criminología Vial?
- Juega un papel crucial. Como sabemos la Política Criminal en Seguridad Vial la podemos dividir en tres prevenciones (primaria, secundaria y terciaria) y de las tres la mas importante es la primera, que es donde se encuadra la educación vial y todas las acciones y/o programas destinados a prevenir los siniestros viales.
- La prevención en educación vial tiene dos fases que van correlacionadas una con la otra: la formación y la acción (o puesta en practica).
- Para que la prevención sea un hecho, hace falta que la persona conozca el peligro y conocer el peligro es ir mas allá de la simple formación. Pero como sabemos no solo vale conocer el peligro para poder evitarlo, tenemos que saber percibirlo y esto solo se logra cuando estamos interactuando en las vías publicas ya sea como peatón, conductor o viajero. Pero después de conocer el peligro y saber percibirlo, tenemos que querer evitarlo, y esto solo se consigue con una buena actitud y socialización en el tráfico.
- Todo lo anterior es lo que tiene que englobar la educación vial, formar a las personas, no solo en conocimientos teóricos, sino en actitudes y valores para que tengan una formación global en educación vial que les ayudará a desenvolverse sin problemas por las vías y a respetarse mutuamente con todas las personas que participamos de la vida diaria de las calles o carreteras de nuestro entorno.
-¿Cuáles son a su juicio los canales más convenientes para el control informal de los delitos del tránsito?
- Como sabemos el control informal es aquel que no está institucionalizado, y dentro de éste los mass-media juegan un papel fundamental ya que nos transmiten hábitos, normas, y valores determinados, que nos pueden ayudar a controlar y disuadir de posibles acciones delictivas viales.

-¿Cuáles son los factores que más han influido en el crecimiento de las tasas de accidentes de tránsito?
- A mi juicio, unos de los factores más importantes es el modo de vida que llevamos. Llevamos una vida muy estresada, corriendo de un lado para otro, que si llego tarde, no me da tiempo a llevar al niño al colegio, etc. Y todas estas acciones repercuten en nuestro organismo, creándonos situaciones de estrés en la conducción y sus efectos posteriores, la agresividad mientras conducimos. Y si a esto le añadimos las distracciones, como hablar por el teléfono móvil, pues ahí tenemos los factores de los siniestros viales.
- No es desconocido en todo el mundo el aumento de víctimas del tránsito y así lo viene afirmando la Organización Mundial de la Salud desde los últimos años, sin embargo la víctima vial siempre ha sido la gran olvidada por casi todas las organizaciones gubernamentales de todos los países, surgiendo siempre asociaciones particulares que intentan hacer oír sus voces. ¿Puede la Criminología Vial llegar en algún momento a revertir esa tendencia y de qué modo podría hacerlo?
- Esperemos que sí. Como todas las víctimas sufren un proceso doloroso en cuanto a secuelas físicas, mentales y emocionales relacionadas directamente con el siniestro haciéndoles adaptar su vida de nuevo y una de las funciones del criminólogo vial es el estudio de la víctima para después poder ofrecerles ayuda para mitigar esas dificultades. Una de las mejores acciones que se podría hacer es la creación de “Ley de protección integral de las víctimas de siniestros viales”, donde se recoja la orientación legal, ayuda a las víctimas (con revisión del baremo indenizatorio), la asistencia médica, modelos de resocialización de la víctima,etc. Incluso se propondríamos la creación de un juzgado especial para los delitos contra la seguridad vial y que en él las víctimas estén separadas físicamente del infractor.
- Sabemos que la prevención de las conductas es mejor que el castigo sobre ellas, pero en materia de seguridad vial nos preguntamos ¿Es efectiva la amenaza del castigo en materia de delitos viales?
- Como en todas las materias la amenaza del castigo siempre influye. Es efectiva pero se diluye con el tiempo y esa “amenaza” hay que cambiarla por otra. Pongo de ejemplo la implantación del permiso por puntos en España, al principio todos los conductores tenían miedo a la detracción de puntos y gracias a ello bajaron las sanciones y con ello los siniestros viales (menos distracciones, alcohol al volante, etc.) pero al tiempo los conductores se acostumbraron a dicho permiso por puntos y el efecto disuasorio que tiene ha pasado a un segundo plano.
-¿Qué opina sobre las penas de prisión para los delitos viales?
- Sabemos que la pena de prisión no es la respuesta adecuada a este tipo de delitos (desde la perspectiva de la prevención en general) y hay que buscar un fin reeducador acompañado de programas o medidas orientadas a identificar y tratar las causas que están en la génesis del delito, y así poder resocializar al delincuente vial e introducirle de nuevo en la actividad viaria sin que vuelva a causar ningún problema para la seguridad vial. Esta persona necesita reintegrarse en la sociedad aprendiendo que su conducta es socialmente inadaptada, hay que inculcarles unos valores comportamentales correctos y estimular el respeto hacia los demás usuarios de las vías.
- Los delincuentes viales reincidentes (generalmente) los podemos dividir en dos grupos, uno los que tienen problemas con la dependencia del alcohol o adicción a las drogas y el segundo los que no han obtenido el permiso de conducción o lo tienen retirado, ya sea judicialmente o por la carencia de puntos en el mismo.
- A sabiendas de los problemas que nos encontramos, a parte de la pena de prisión se le debe “imponer” al penado la solución a su problema, ya que el fin de las penas es la resocialización, debiendo actuar en la base del mismo y erradicarlo, ya sean programas de desintoxicación (para el alcohol o las drogas) o ayudar, o incluso obligar, al penado a la obtención del permiso de conducción si carece de él.
- Además se les podría introducir, de obligado cumplimiento, los talleres de actividades de seguridad vial (TASEVAL) los cuales son un conjunto de actividades de sensibilización y reeducación que están directamente relacionado con el tipo de delito cometido por el infractor y personalizado, consiguiendo dotar de consistencia a los programas anteriormente expuestos y así conseguimos el efecto deseado que no es otro que el delincuente vial consiga resolver y actuar en concordancia, de una forma exitosa, las situaciones o implicaciones que se dirimen del tráfico rodado y que no repercuta negativamente en su conducta al volante.
- En la mayoría de los países las infracciones del tránsito (o tráfico) vial son consideradas faltas de carácter contravencional, adquiriendo recién la categoría de delito (castigado con pena privativa de la libertad) cuando existe un daño corporal a los usuarios de la vía como consecuencia de ellas (un choque con lesionados por ejemplo). Sin embargo conductas temerarias que no producen lesiones o muertes porque son detectadas tiempo, entrañan en sí un potencial peligro para los usuarios de las vías; como por ejemplo conducir ebrio o las competencias de velocidad callejeras; ¿No es momento de considerar estas conductas dentro de los códigos penales como verdaderos “delitos de peligro”?
- En España, estas acciones están consideradas como delitos, ya que son conductas que se consideran temerarias por si solas, aunque no pongan en concreto peligro la vida de los demás usuarios de la vía. Ejemplo que deberían tomar todos los piases y hacer ver a los conductores que estas acciones son muy peligrosas y que se ponen en peligro ellos mismos al incurrir en estos tipos de preceptos.
-¿Qué diferencias hay entre agresividad vial y violencia al volante?
- La agresividad en la conducción, la podemos definir como cualquier forma de comportamiento de un conductor, con la que intenta directa o indirectamente provocar, perjudicar o causar daño de cualquier tipo a otras personas que comparten el espacio común por el que discurre el tráfico . Generalmente se entiende en el sentido de impulsar acciones que superan notablemente las normas de comportamiento de conducción segura y que directamente afecta a otros usuarios de las vías colocándolos en peligro innecesario.
- Y se podría considerar a la violencia vial como la forma más extrema de agresión en la actividad de la conducción, siendo así una categoría diferencial dentro de ésta, en la que la diferencia sustancial sería la intencionalidad de la acción dolosa; cuando el conductor da un paso más en su agresividad al volante e intenta agredir físicamente a otro conductor o pasajero de otro vehículo (Deffenbacher, Lynch & Richards, 2003), tratándose de una agresión hostil y/o emocional, cuyo objetivo principal sería provocar daño (Shinar, 1998) o intenta, con ayuda de su vehículo forzar al otro para intentar causarle algún daño a los ocupantes del mismo.
- Por síntesis, nos referimos a que existe violencia vial cuando las conductas agresivas durante la conducción culminan en la comisión de un delito.
-¿Alguna reflexión final?
- Decir que la disciplina de la criminología vial es nueva, y está empezando a tener su auge en estos momentos y que queda mucho por desarrollar todavía. Que persigue un único fin que es erradicar los siniestros viales y si estos llegan a producirse mitigar sus consecuencias y poder ofrecer una ayuda coherente y satisfactoria a todas las partes intervinientes en el siniestro.
- Y dar las gracias a Juan Antonio Carreras por impulsar y creer en este proyecto que hemos iniciado juntos y que poco a poco se nos van uniendo grandes profesionales a él como Mario Murrieta.

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