miércoles, 25 de febrero de 2015

HISTORIA: El hombre de la máscara de hierro

Fue un misterioso personaje francés de los siglos XVII-XVIII, que fue encarcelado por razones desconocidas en la prisión de la Bastilla.
Mientras estuvo en prisión su rostro fue cubierto con una máscara probablemente hecha de terciopelo, aunque la leyenda dice que era de hierro. La primera referencia a su existencia la hizo el filósofo de la Ilustración Voltaire (a través de su obra El siglo de Luis XIV), quien, estando en la Bastilla en calidad de reo, recibió narraciones de presos más antiguos que hablaban de la existencia del misterioso personaje. Según la leyenda, el personaje murió en 1703 y fue enterrado en el cementerio de San Pablo, en París, con el seudónimo de Marchiali, pero su verdadero nombre y las razones por las cuales había sido encerrado eran considerados secreto de Estado.
Otra referencia es la de Alejandro Dumas, quien en el siglo XIX, en El vizconde de Bragelonne, narró que probablemente era un hermano gemelo de Luis XIV, nacido de relaciones extramatrimoniales de Ana de Austria con el duque de Buckingham; a lo que le añadió relatos de la imaginación.
Otros lo consideran origen de una unión entre Ana y el Cardenal Mazarino, o como hijo fuera del matrimonio de Carlos I, de Inglaterra. Con el tiempo, tales argumentos contribuyeron a abonar el mito de su existencia.
Una multitud de personajes fueron, en un cierto momento considerados el hombre de la máscara  de hierro, pero diversas investigaciones acabaron por descartarlos debido a pruebas que permitían determinar su verdadera existencia. Algunos de ellos son: Un hermano gemelo o un hermano extramatrimonial de Luis XIV, otros afirman que se trataba del dramaturgo francés Moliére o Nicolás Fouquet, ministro de finanzas de Luis XIV, algunos afirman que era Mathiolli, un estafador, o Dubreuil, un espía de confianza y que por un fiasco terminó condenado.
En 1890 llegaron a manos de Louis Gendron, un historiador militar francés, algunas cartas codificadas que pasó a Etienne Bazeries, del departamento de criptografía del ejército francés.  Después de tres años, Bazeries pudo leer algunos de los mensajes en el Gran Código de Luis XIV. Uno de ellos se refería a un prisionero a quien identificaba como el general Vivien de Bulonde. Una de las cartas escritas por François de Louvois hacía referencia específica al crimen de Bulonde:

En el sitio de Cuneo, de Bulonde estaba preocupado por la llegada de tropas enemigas desde Austria y ordenó una apresurada retirada, dejando tras de sí sus municiones y hombres heridos. Luis XIV estaba furioso, y en otra de las cartas ordenó específicamente que a de Bulonde «se lo conduzca a la fortaleza de Pignerole, donde debe ser encerrado en una celda y custiodiado en la noche, y se le permitirá caminar por las almenas durante el día con una máscara puesta». Las fechas de las cartas se ajustan a las fechas de los registros originales sobre el hombre de la máscara de hierro.


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