viernes, 8 de mayo de 2015

ACTUALIDAD: La violencia podría tener una base genética

El Profesor Jari Tiihonen del Instituto Karolinska, Departamento de Neurociencia Clínica y junto a un equipo de investigación internacional, realizaron estudios que se basan en el análisis genético de personas condenadas por diversos delitos y han identificado dos genes que pueden estar vinculados a un mayor disposición a participar en actos repetidos de violencia, según la revista Molecular Psychiatry.
Los investigadores analizaron los genes de 895 individuos finlandeses condenados. En una fase inicial se basaron en la información genética obtenida de 215 delincuentes no violentos y 622 personas condenadas por delitos violentos. En este último grupo, 84 habían cometido 10 o más crímenes específicos que incluyeron una variedad de homicidios y tentativas de homicidio y fueron considerados “delincuentes extremadamente violentos”. Las personas condenadas sólo por delitos sexuales fueron excluidas del estudio.
Luego, los investigadores trataron de replicar los resultados en una segunda cohorte de delincuente 114 asesinos que habían sido sometidos a evaluaciones psiquiátricas forenses “debido a la naturaleza extrema de sus crímenes”. Una diversa muestra de la encuesta basada en la población sirvieron como controles.
Los autores encontraron una posible relación entre los delitos violentos y el gen MAOA, con la asociación más fuerte en el grupo de los delincuentes que habían cometido actos repetidos de violencia. A través de la investigación adicional, incluyendo un estudio de asociación de genoma completo (GWAS) en una población mayor, y lograron identificar una variante genética llamada CDH13 en el grupo de los delincuentes de violencia repetida. El CDH13 en estudios anteriores ha resultado relacionado con trastornos psiquiátricos que incluyen problemas de control de impulsos específico para la conducta violenta repetida
Además, entre los delincuentes no violentos, no se observó variaciones del MAOA o CDH13 lo que indica que estas variantes genéticas pueden ser específicas de la conducta violenta repetida. Los autores también sugieren que una disminución de absorción de dopamina asociada con el genotipo MAOA puede dar lugar a niveles de agresión más altos durante la intoxicación, aumentando el riesgo de comportamiento violento.
Los autores estiman que estos genotipos pueden contribuir a aproximadamente 10.5 por ciento de los delitos violentos graves en Finlandia. Sin embargo, estos hallazgos no son específicos o lo suficientemente sensibles como para fines de análisis en un nivel individual, y no se pueden utilizar para la prevención del delito o en procedimientos judiciales.


http://www.nature.com/mp/journal/vaop/ncurrent/abs/mp2014130a.html

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